martes, 2 de abril de 2013

El Llanto y Consuelo de los Bebés


Desde el blog de El Rincón de Erin: Nuria, enfermera de profesión nos ha escrito un artículo sobre como intentar que nuestros peques dejen de llorar. ¡¡Espero que os ayude!!

Los padres siempre hubiéramos querido que nuestros hijos al nacer vinieran con un libro de instrucciones. Cuando tienen que comer, por qué lloran, por qué no duermen… Con los años y experiencia lo aprendemos, pero para entonces nuestros hijos ya son mayores. A continuación os indico algunos de los trucos, o conocimientos ancestrales pasados de madres a hijas, pediatras a madres, tías a sobrinas etc. que nos pueden hacer la crianza un poco menos complicada.

Cuando un bebé llora lo más fácil es que sea porque tiene hambre, y la solución es darle de comer. Puede que llore por dolor, aunque es más difícil de diferenciar. Con el tiempo acabarás distinguiendo este llanto de los demás.

Ten cuidado con esos pequeños golpes que pasan desapercibidos cuando llevas al bebé en brazos. Procura no realizar movimientos muy bruscos ni ruidos muy fuertes, como gritar cerca del bebé. El exceso de estimulación, sobresalto o incluso miedo también le pueden hacer llorar.

Otro de los momentos en los que cualquier cosa puede hacerlos llorar es cuando tienen sueño o hambre. Dale lo que necesita en ese momento, sea dormir o comer,  porque el juego con el que lo quieres engatusar para distraerlo no le va a servir y llorará.

A muchos bebés el hecho de desvestirlos les provoca llanto y no porque tengan frío sino porque añoran el contacto de la tela sobre su cuerpo. Un buen truco es ponerle una camiseta sobre el abdomen hasta que vuelva a estar vestido.
El frío también es motivo para el llanto, comprueba que tu bebé está abrigadito cuando sale a la calle (pero sin pasarse). En casa apórtale un ambiente calido, unos 24ºC y le será más fácil dejar de llorar. La envoltura también puede ser eficaz, déjalo sobre una superficie cálida como una mantita. No olvides cubrir cualquier parte de la cuna que resulte fría al tacto.

Cuando los bebés son pequeñitos algunos estremecimientos y contorsiones durante el sueño pueden provocarles llanto, en estos casos es efectiva la envoltura. Envuelve al bebé con una mantita o pañuelo grande que le sujete, pero sin oprimir, en posición fetal.

La gran mayoría de bebes lloran hasta que los alzan en brazos, y si los dejas vuelven a llorar. Suele ser por falta de contacto físico, y eso es lo que tendrás que dar. Algunos te dirán que no cedas a este chantaje emocional, pero otros que no es necesario hacer desgraciado a tu bebé innecesariamente. Coge a tu bebé todo lo que puedas, utiliza las mochilas de transporte, pañuelos porta-bebé…

Si todo falla puedes recurrir al ritmo. Con sonidos como el zumbido del secador o música suave, con movimientos rítmicos y bastante rápidos (60 movimientos/minuto). Si tienes cosas que hacer puedes llevarlo en la espalda mientras te mueves y le proporcionas contacto físico y movimiento.
También puedes recurrir a la succión con chupetes, pulgares y demás dedos.

Lo más importante es estar atento a tu hijo y conocerlo, porque no hay mejor método para que dejen de llorar que adelantarte tú a su llanto.



El  Rincón de Erin






No hay comentarios:

Publicar un comentario